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Puntos de Interés: Las Obras Maestras

Cabeza de divinidad femenina

Jue, 08/01/2015 - 11:44 -- Laura
Brescia,Cabeza de divinidad femenina, Santa Giulia museo de la ciudad

La cabeza fue encontrada en 1956 en las excavaciones del teatro romano, entre la llamada aula dei pilastrini y el acceso occidental al propio teatro.
Se trata de una pieza de gran calidad e importancia a pesar de que la superficie de la cara esté deteriorada y haya graves daños en la zona de la nariz, de la boca y en el pelo.
Pertenecía a una estatua de divinidad femenina de dimensiones colosales, realizada con la técnica del acrólito o esculturas formadas a partir de un ensamblado de diversas piezas. Esta técnica estaba muy difundida en el mundo griego-romano para la creación de estatuas de culto de dimensiones colosales: sólo las partes desnudas de la figura eran de mármol, mientras que el cuerpo estaba constituido por una especie de armazón de madera cubierto por las vestiduras, a menudo realizadas en escayola pintadas o en láminas metálicas.

"Madonna con il Bambino e San Giovannino", Virgen con el Niño y San Juan Bautista, de Francesco Francia

Mié, 07/01/2015 - 14:28 -- Laura
Brescia, "Madonna con il Bambino e San Giovannino", Virgen con el Niño y San Juan Bautista, de Francesco Francia

La valiosa tabla formaba parte de la colección del conde Paolo Tosio, cedida como legado al Ayuntamiento de Brescia en 1844 y origen de la Pinacoteca Tosio Martinengo. La colección Tosio, que el refinado propietario había organizado en su palacio encomendando a Rodolfo Vantini la predisposición de algunas salas especialmente dedicadas a la exposición de las obras de mayor valor, consistía principalmente en pinturas acompañadas de esculturas, grabados y dibujos. El gusto del conde lo llevó a la preferencia de obras de artistas neoclásicos (contemporáneos) y las de pintores que, en el pasado, consagraban los mismos ideales de belleza y armonía. Fue el responsable de la compra de dos pinturas de Rafael, que se encuentran entre las principales obras de la pinacoteca, y también de esta Virgen con el Niño y San Juan Bautista, que en el siglo XIX era una de las pinturas más admiradas de la colección.

El Díptico de Boecio

Lun, 03/11/2014 - 14:25 -- Laura
Brescia, el Díptico de Boecio, Santa Giulia Museo de la ciudad

Concebida en su origen como díptico consular, conmemorativo de la asunción del cargo de cónsul en el 487 d.C. de Nario Manlio Boecio, padre del filósofo Boecio, la valiosa obra sufrió, con el paso del tiempo, una transformación radical, pasando del uso profano al eclesiástico.
Los dos paneles anteriores, de marfil, representan retratado al cónsul romano. A la izquierda, de pie e inmóvil, y a la derecha sentado en una cátedra presidiendo los juegos del circo. En ambas figuras, el cónsul tiene en su mano izquierda el cetro coronado por el águila con las alas extendidas, mientras que la mano derecha sostiene el mappa, es decir, el pañuelo de lino con el que, según una costumbre que se atribuye a Nerón, se daba la señal de salida de las carreras de carros.
En la representación de la tabla de la derecha el cónsul aparece justo en el momento de dar comienzo a la competición, aunque en realidad no se relaciona con ninguna escena narrativa, que solo se puede imaginar. Por tanto, es una imagen de pura representación, donde el cónsul se muestra separado del mundo (como un soberano o un santo), fijo e inmóvil con gestualidad sobria y contenida.

Amazonomaquia - La batalla de las Amazonas

Mar, 14/10/2014 - 12:18 -- Laura
Brescia, Amazonomaquia, Santa Giulia Museo de la ciudad

En la placa, de mármol blanco de grano medio, se observa parte del combate de siete Amazonas: dos de estas a caballo y una en el suelo con su corcel, caracterizadas por el gorro frigio, la túnica sujeta en el hombro izquierdo que deja el seno derecho descubierto, y las botas con vuelta, los embades. Amazonas que luchan contra seis guerreros desnudos, algunos con yelmo y uno en el suelo con klamis.

Las fáleras de Manerbio

Lun, 29/09/2014 - 15:03 -- Laura
Brescia, las fáleras de Manerbio, Santa Giulia Museo

El término fálera, inusual en nuestro léxico moderno, deriva del latín phalerae, sustantivo que indica los elementos metálicos, tachuelas o decoraciones de diversa índole, utilizados como ornamento o condecoración militar, para llevar en el pecho o colgados de las bridas del caballo.
Por lo tanto, las catorce fáleras conservadas en el Museo de Santa Giulia, en la sección dedicada a la Protohistoria del territorio de Brescia, son probablemente adornos para las bridas de dos caballos. Catorce discos de plata decorados con repujado, dos de mayor tamaño (diámetro medio de 19 cm) y doce pequeños (10 cm), encontrados junto a fragmentos de cuatro elementos longitudinales curvos y tres cadenas, también de plata.
Su descubrimiento fue casual, como sucede a menudo con los descubrimientos más extraordinarios de la arqueología: los campesinos de los nobles Gorno encontraron los objetos en febrero de 1928, enterrados bajo apenas "dos paladas de tierra" (50 cm aproximadamente), cuando ampliaban el foso del estiércol en la granja Remondina, cerca de la ciudad de Manerbio. Este pequeño tesoro se entregó de inmediato a la policía y, el 11 de febrero de 1928, se confió a Giorgio Nicodemi, el entonces director de los Museos de Brescia. Adquiridos por el Estado, estos se guardaron después en el depósito temporal de las Colecciones Cívicas de Arte de Brescia (hoy Museos Cívicos de Arte, Historia y Ciencia), donde se encuentran todavía hoy.
Ya desde el principio resultaron objetos extraordinarios, pero tan excepcionales que se consideraron inicialmente del periodo longobardo. En cambio, se trata de una de las obras fabricadas por los maestros celtas en el arte de la elaboración de los metales. Carlo Albizzati fue el primero que, en 1933, los definió como "las obras del arte celta más singulares de las que puede presumir nuestro país". Gracias a la comparación con otros objetos similares podemos delimitar la datación de las fáleras de Manerbio en la primera mitad del siglo I a.C. Sin embargo, sus autores no fueron los Cenómanos, tribu de los celtas establecidos en la zona de Brescia desde el siglo IV a.C.; sino que lo más probable es que procedieran de un taller de artesanos boyos o tauriscos, mostrándonos, a posteriori, las relaciones que existían entre los antiguos pueblos de Cisalpina (norte de Italia), Nórico y Panonia (Hungría).

Rueda de pompa, Bartolomeo Piatti (?)

Mar, 08/07/2014 - 11:46 -- Laura
Brescia, Rueda de pompa, Bartolomeo Piatti (?), Museo de las Armas “Luigi Marzoli”, Castillo de Brescia

El refinado escudo de pompa, ya presente en la prestigiosa colección Rotschild y posteriormente pasada al industrial Luigi Marzoli, forma parte de la diversa tipología de escudos circulares utilizados en el Siglo XVI. La definición “de pompa” proviene de su uso ad pompam vel ostentationem, es decir para simbolizar la riqueza y la potencia de su poseedor; se presenta de hecho más como obra de arte que como instrumento bélico. Combinado a armaduras de alto valor, este lujoso escudo era exhibido sólo en rarísimas ocasiones ceremoniales reservadas a la reducida clase aristocrática del tiempo.
Se trata de un objeto muy costoso por las ricas elaboraciones de repujado, a las que se agregan cinceladas y damasquinados, encuadrados en la producción armera de lujo difundida a partir del cuarto decenio del Siglo XVI. En este período los armeros iniciaron a producir, junto a las armaduras de guerra, otras de paradas decoradas “a la antigua”, es decir, con escenas sacadas de la historia y de la mitología clásica que constituían un llamado simbólico a la legitimidad de la detención del poder por parte de la clase aristocrática, ejercitado con la fuerza de las armas pero también con el derecho que derivaba de la antigüedad.
Las imágenes y las ricas decoraciones que imitaban costumbres antiguas eran sacadas de incisiones, ampliamente difundidas, de artistas manieristas discípulos de Raffaello y Giulio Romano. Se trataba, en la mayoría de los casos, de diferentes fuentes iconográficas que, unidas con maestría y gusto, se fundían en un todo homogéneo.

Campamento de los Zuavi sobre las explanadas de Brescia en junio de 1859 de Angelo Inganni

Jue, 19/06/2014 - 15:04 -- Laura
Campamento de los Zuavi sobre las explanadas de Brescia en junio de 1859 de Angelo Inganni

La batalla de Solferino y San Martino se combatió el 24 de junio de 1859 entre el ejército austríaco y el franco-sardo, poniendo fin a la segunda guerra de independencia italiana.
Fue la batalla más grande después de la de Lipsia en 1813, habiendo tomado parte, más de 230.000 efectivos en total. Es recordada en Italia por ser el primer paso concreto hacia la unidad nacional italiana y en todo el mundo por haber inspirado a Henry Dunant la creación de la Cruz Roja Internacional.
En el ejército franco-sardo militaba el cuerpo de los Zuavi, constituido en 1830, poco después de la conquista de Algeri por parte del ejército francés; en el origen estaba compuesto por un solo regimiento de mercenarios provenientes, en gran parte, de la tribú beréber de los zouaoua. Más tarde los soldados de origen francés (en general voluntarios) tuvieron la prevalencia, mientras las tribus indígenas fueron integradas (1841) en los “tiralleurs algeriéns”, llamados también “turcos”; ambos mantuvieron durante mucho tiempo (hasta 1962) el uniforme de elaborados estilos árabe-algerinos. Encuadrados en la infantería de línea colonial, los Zuavi se mostraron en grado de afrontar las situaciones más difíciles y arriesgadas, incluso gracias a su notable “espíritu de cuerpo”, acentuado por la presencia informal, en el interior de cada compañía, de escuadras (las tribus) guiadas por un veterano de reconocida autoridad (el débrouillard), que repartía las tareas durante los campamentos y los traslados.

"Santa Giulia crucificada", Carlo y Giovanni (?) Carra

Mié, 14/05/2014 - 11:22 -- Laura
Brescia, "Santa Giulia crucificada", Carlo y Giovanni (?) Carra

Las fuentes del siglo XVII – las guías de Bernardino Faino (1630-1669) y de Francesco Paglia (1660-1701) – recuerdan con gran admiración la Santa Giulia en la cruz en la iglesia nueva de las monjas benedictinas; recuerdan también sus autores, identificándolos con Giovanni y Carlo Carra, hijos de Antonio, titular del taller más importante en el panorama de la escultura del siglo XVII en ciudad y en provincia: precisamente a los Carra corresponde la realización del Arca de los santos Faustino y Giovita en la homónima iglesia bresciana (1618-1626). A la muerte del padre Antonio (1632), Giovanni y Carlo – el tercer hermano, Stefano, pondrá en marcha una floreciente actividad de arquitecto – recogen la tradición del taller paterno y trabajan en la que parece una suerte de simbiosis. La única excepción de relieve es cuando Giovanni firma orgullosamente el Altar de San Benedetto a los Santos Faustino y Giovita (1645-1648).

Por más que incluso la Santa Giulia del Museo de la Ciudad salga de ese taller – antes del 1630, año en el cual la recuerda el texto del Faino – la suavidad de la elaboración del mármol, la delicadeza de la expresión y la delicada modulación de los planos luminosos traicionan una mano completamente diferente respecto al San Benedetto firmado por Giovanni: en este último, los rasgos y el desgaste son más decididos, el drapeado resulta mucho más esquemático, además de fascinante. Estamos en el campo de la hipótesis, pero gran parte de su ejecución correspondería a Carlo, que revistió autónomamente un rol de absoluta importancia como “inzegnero sobresaliente de la fábrica” del Duomo Nuevo, entre 1621 y 1659; Carlo, además, resulta el firmante de la mayor parte de los contratos sobrevrevivientes, dejándonos la idea de que haya sido él precisamente el coordinador de los trabajos en el seno del taller familiar.

"Busto de Ángel", Rafael Sanzio

Mié, 30/04/2014 - 14:54 -- Laura
"Busto de Ángel", Rafael Sanzio

En 1821 el cuadro se encontraba en el mercado anticuario florentino descrito como “Retrato de joven” y ya era atribuido a Rafael. Paolo Tosio, gracias al interés de Teodoro Lechi, logró comprarlo con el certificado de autenticidad de la Academia florentina. Con el Cristo benedicente, la otra obra de Rafael ya perteneciente a la colección del conde Tosio, el “Retrato de joven” se convirtió en una de las obras más celebradas entre los expertos brescianos, y no solo.
Pero ¿por qué el pequeño cuadro era descrito como “Retrato de Joven”?

La Cruz de Desiderio

Mié, 05/03/2014 - 12:00 -- Laura
Brescia, la Cruz de Desiderio

La cruz de Desiderio es una cruz de procesión- una cruz que era izada sobre un asta y llevada  a mano o sobre carros durante las procesiones. La cruz fue donada, según la tradición, al monasterio de San Salvatore y Santa Giulia por el rey longobardo Desiderio, que junto a su mujer Ansa lo habían fundado entre el 753 y el 760.
Se trata de una de las más grandes cruces con gemas llegadas hasta nosotros, está recubierta de doscientos once gemas engarzadas sobre cuatro brazos y, caso único entre las cruces conocidas, presenta el mayor número de gemas antiguas reutilizadas, alrededor de cincuenta, muchas de las cuales provenientes de precedentes objetos ornamentales.

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